Factores que desatan una baja autoestima
Hay muchas causas que pueden desembocar en un problema de baja autoestima en una persona, en la disminución del nivel de valoración que se tiene de sí mismo, independientemente de su edad. Veamos algunas de las más comunes:
- Ambiente familiar tóxico durante la infancia. Cuando los padres no han apoyado a un niño en momentos cruciales o han sido excesivamente exigentes, una consecuencia negativa es que la persona dude de sus propias posibilidades.
- Mal ambiente escolar. Si un niño tiene la desgracia de ser el punto de mira de las burlas de sus compañeros y sufre vejaciones, es muy posible que llegue a una adolescencia y posterior etapa adulta cargada de complejos e inseguridades.
- Exceso de autocrítica y perfeccionismo. Con estos ingredientes es prácticamente imposible realizar cualquier objetivo sin arrojar la toalla a medio camino, lo que conduce también a la baja autoestima.
- Duda patológica. La indecisión crónica deriva en una total falta de confianza. Hay personas con enorme talento y múltiples capacidades que nunca llegan a hacer nada debido al miedo a fracasar.
- Miedo a ser criticado. Hagamos lo que hagamos, siempre habrá gente descontenta con nuestras acciones y otras personas que nos valoren. Si hacemos solo caso a los que nos critican, nos haremos un flaco favor a nosotros mismos. Si empezamos a actuar para contentar a los demás, además se socavar nuestra autoestima desarrollaremos la dependencia al prójimo.
- Exceso de susceptibilidad. Si cualquier comentario ajeno nos hiere es que tenemos un problema que hay que resolver. Debemos abandonar la adicción de querer gustar a los demás y entregarnos a la tarea de gustarnos a nosotros mismos. Entender la suerte de ser tú.
Diez claves de la autoestimaUna vez identificados los factores que provocan la baja autoestima, veamos ahora una batería de medidas prácticas para potenciar la autoestima:
- Focalizarnos en nuestras virtudes en lugar de hacerlo sobre nuestras carencias.
- Dejar de preguntarnos constantemente qué puede pensar la gente de nosotros y si les estamos fallando.
- Seguir el ejemplo de las personas que gozan de una gran dosis de autoestima y la utilizan para su bien y el de los demás. La pregunta sería: ¿qué hacen ellos que no hago yo?
- Fijarnos metas y, una vez en camino, no desfallecer ante un primer fracaso. Algo fundamental es no dejar las cosas a medias, ya que es frustrante y letal para nuestra autoestima.
- Si una meta a largo plazo parece inalcanzable, hay que fijar pequeñas metas intermedias que sean más asequibles a corto y medio plazo. Las pequeñas victorias nos ayudan a conseguir objetivos que antes nos parecían imposibles.
- Ser asertivo (tener habilidad social) ante los que nos rodean. Decir no cuando es no, sin amilanarse.
- Encajar y aprender de las críticas de los demás, siempre que sean constructivas. En caso de que no lo sean, debemos defendernos de ellas o ignorarlas por su inutilidad.
- Evitar el exceso de autocrítica y exigencia, ya que acaba socavando la autoestima. Hay que huir del perfeccionismo enfermizo.
- Desterrar el sentimiento de culpa, ya que nos hace susceptibles de chantajes morales de terceros. Ello no significa que hagamos lo que nos plazca, pero debemos ser justos con nosotros mismos.
- Practicar el optimismo. Cualquier situación puede verse en clave de problema o en clave de solución. Si la vemos de manera optimista, tendremos muchas más posibilidades de ganar la partida.
Tres consejos para reforzar la autoestima- Reconoce y valora las cosas buenas que tienes. Párate, coge papel y lápiz y haz un breve listado de lo positivo que tienes y procura que vaya en aumento.
- Identifica dos errores de tu conducta y lucha por irlos corrigiendo en los próximos meses. Sé concreto.
- Céntrate en la tarea que tienes entre manos en este momento: tengo que estar en lo que estoy.
- Crecer en madurez
- Creer en sí mismo/a
- Enamorarse de sí mismo
- Invertir en sí mismo/a
- Sobre la autoestima infantil

No hay comentarios
Publicar un comentario en la entrada