¿Has pensado alguna vez que la barrera del miedo puede ser algo que te separa de alcanzar lo que realmente deseas? El miedo es una sensación muy natural. Nuestra zona de confort es como una caverna en la que nos sentimos seguros, pero también puede convertirse en un lugar que nos limita y nos hace sufrir.
A veces, decidimos enfrentarnos al miedo por uno de dos motivos: porque estamos tan hartos de nuestra vida que necesitamos un cambio, o porque intuimos que fuera de esa caverna hay un mundo que no podemos perdernos. Y es esa segunda razón, esa chispa de inspiración, la que puede movernos hacia algo nuevo y quizás extraordinario.
Lo cierto es que, mientras estemos cómodos en lo conocido y familiar, será difícil encontrar la fuerza para explorar nuevos caminos. Sin embargo, cuando decides dar un pequeño paso fuera, te das cuenta de que el miedo disminuye y las posibilidades se multiplican.
Hemos de preguntarnos: ¿qué pequeños pasos podemos dar para superar un miedo que nos impide vivir la vida que anhelo? Es normal que incluso los pasos más pequeños generen temor, sin embargo, quedarnos inmóviles es muchas veces lo que realmente nos limita. La inacción puede llevarnos a una vida de sufrimiento y callada supervivencia.
Lo desconocido no siempre es peligroso. A veces, es el lugar donde comienzan los mayores descubrimientos.
Quizás recuerdes el refrán “Más vale malo conocido que bueno por conocer”. ¡Ay si hubiéramos hecho caso a ese refranero! Todavía estaríamos viviendo en cavernas.
- Al otro lado de mi caja de cristal
- Gestionar los cambios
- Los dos halcones del rey
- Si no funciona, cámbialo
- Un cerebro de plastilina
