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miércoles, 22 de abril de 2026

El pájaro que elevó a Dios sus lamentos

Imagen generada por Leonardo.Ai (18-07-2025).

Fuente: Leyenda popular de transmisión oral. Existen diferentes versiones y ha sido adaptada por diversos autores.

Había una vez, un pájaro que atravesaba por un mal momento en su vida: estaba enfermo, había perdido parte de su plumaje y la fuerza de sus alas. Apenas podía buscar alimento y, sin esperanza, cada día era más penoso.

Un día, un ángel pasaba por allí y el pájaro lo detuvo y le preguntó:

—¿A dónde vas?

El ángel respondió:

—Voy a encontrarme con Dios.

—¿Podrías preguntarle algo de mi parte? —le pidió el pájaro.

—¡Por supuesto que sí! —le contestó el ángel.

—Pregúntale a Dios por qué me ha abandonado y hasta cuándo durará mi desgracia. Estoy muy cansado y ya no puedo más… —le suplicó el pájaro.

Cuando el ángel se encontró con Dios le preguntó cuándo terminaría el sufrimiento del pájaro.

—Dile al pájaro que su desgracia durará el resto de su vida, pero, no obstante, dile que pare de quejarse y lamentarse y ore, cada día, dándome las gracias por todo —respondió Dios.

Al ángel le pareció extraña la respuesta, pero fue a contárselo al pájaro que, aunque no le fue nada fácil, comenzó a agradecer, incluso en sus peores momentos. A partir de entonces, comenzó a ver su vida de manera diferente, encontrando alegría y paz a pesar de sus dificultades. Poco a poco, su plumaje se fue recuperando y sus alas cobraron fuerza. Su vida se llenó de plenitud y significado y volvió a cantar.

Unos meses después, el ángel pasó de nuevo por aquel lugar y, al ver lo sucedido, le preguntó a Dios por qué había mejorado el pájaro si su desgracia debía durar hasta el fin de sus días.

Dios le respondió:

—Es cierto. La desgracia del pájaro estaba escrita en el libro de la vida. Aunque su camino ha sido difícil y ha enfrentado muchas pruebas, siempre he estado presente. Nunca lo he abandonado. Yo lo amo profundamente y le había dado la capacidad de encontrar la felicidad y la plenitud en medio de la adversidad. Su actitud de gratitud ha sido el puente hacia la dicha, cambiando su realidad.

El agradecimiento es el imán más potente de la abundancia y puede transformar la vida de una persona, incluso en situaciones difíciles.