Cuando a la orilla del mar en calma, en soledad elegida y armonía con la naturaleza, contemplo el amanecer, se produce un momento sublime en el que se origina el reconocimiento a nivel emocional de algo muy profundo, que no soy capaz de expresar con palabras.
Son momentos en los que se mezclan la belleza y la tristeza y me embarga un sentimiento de extraña melancolía, serena, que no acabo de comprender, pero que refleja mi existencia y mi destino como ser humano.
Tal vez, me sienta triste porque no puedo retener el momento… Pienso que puede ser el último de mi vida y por eso, el amanecer a la orilla del mar, en soledad elegida y armonía con la naturaleza, me invita a vivir el aquí y ahora.
- Amanecer (I)
- Amanecer (II)
- Amanecer (III)
- Dios en la creación
- Vivir cada día como si fuera el último

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