Presentación   /   Página de Inicio   /   Frases y citas para el cambio   /   Libro de visitas
  ÍNDICES POR TEMAS O ETIQUETAS:

martes, 31 de diciembre de 2024

El mundo de mi Padre

Felicitación del Año Nuevo 2025.

Quiero recibir el Año Nuevo con un himno, “Este es el mundo de mi Padre”, que exalta la belleza y majestuosidad de la creación, enfatiza la omnipresencia de Dios y nos recuerda que el mundo le pertenece y que todas las cosas son parte de su plan amoroso.

¡FELIZ AÑO NUEVO!

 “This is my Father's world” (“Este es el mundo de mi Padre”). Alli Rogers .

Este es el mundo de mi Padre y, para mis oídos atentos, toda la naturaleza canta y resuena a mi alrededor la música de las esferas celestes.

Mi pensamiento descansa contemplando las rocas, los árboles, los cielos, los mares y todas las maravillas que su mano forjó.

Los pájaros elevan sus cantos y la luz de la mañana y el lirio blanco alaban a su Creador.

Él brilla en todo lo que es bello.

En la hierba susurrante lo oigo pasar y me habla en todas partes.

Este es el mundo de mi Padre y, aunque, a veces, el mal parezca tan poderoso, nunca permitas que olvide que Dios sigue siendo el Soberano.

¿Por qué podría estar triste mi corazón? ¡El Señor es el Rey!

¡Qué resuenen los cielos y se alegre la Tierra!

El poema fue escrito por el clérigo presbiteriano Maltbie Davenport Babcock (1858-1901) y fue publicado, por primera vez, unos meses después de su muerte, en una colección de sus obras titulada “Pensamientos para la vida cotidiana”. Babcock ejercía su ministerio en Lockport, al norte del estado de Nueva York. Solía pasear por un acantilado desde el que disfrutaba de la vista del lago Ontario. Cuando salía a caminar solía decir que iba a ver el mundo de su Padre... En 1915, un amigo llamado Franklin Shepard le proporcionó una melodía. Su popularidad ha perdurado más allá de su época y ha sido adaptado en numerosos himnos con diferentes arreglos musicales.

Como en otras ocasiones, me he apartado de la traducción literal para conservar su valor poético.


ALGUNAS ENTRADAS RELACIONADAS EN ESTE BLOG:

- Busca lo bueno (2024)
- Puestos a escoger (2023)
- Toma las riendas de tu vida (2021)
- El poder de cambiar (2020)
- Fluye con la vida (2019)

martes, 24 de diciembre de 2024

La luz de los hombres

Felicitación de Navidad del año 2024.

Un fragmento de la historia más grande jamás contada.

El prólogo del Evangelio de San Juan, en el que se designa a Jesús como Logos, normalmente traducido como Palabra o Verbo, es un himno a la Palabra (Jesús=Palabra) que existió siempre en unión amorosa con Dios y por la que fueron creadas todas las cosas. Por la Palabra (Jesús) ha venido la vida y la luz verdadera que ilumina a todo ser humano que viene a este mundo.

Mi corazón se conmueve por la poesía y la profundidad de este prólogo, un canto a la gloria de Dios, un Dios que nos ama tanto que se hace hombre para mostrarnos su rostro y darnos la gracia para que podamos llegar a ser hijos de Dios.

¡FELIZ NAVIDAD!

¡Gloria a Dios en el cielo, y en la tierra paz a los hombres de buena voluntad!


Juan 1, 1-18.

1 «Al principio existía la Palabra, y la Palabra estaba junto a Dios, y la Palabra era Dios.

2 Ella estaba en el principio con Dios.

3 Todas las cosas fueron hechas por medio de la Palabra y sin ella no se hizo nada de todo lo que existe.

4 En ella estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres.

5 La luz brilla en las tinieblas, y las tinieblas no la percibieron.

6 Apareció un hombre enviado por Dios, que se llamaba Juan.

7 Vino como testigo, para dar testimonio de la luz, para que todos creyeran por medio de él.

8 Él no era la luz, sino el testigo de la luz.

9 La Palabra era la luz verdadera que ilumina a todo hombre que viene a este mundo.

10 Ella estaba en el mundo, y el mundo fue hecho por medio de ella, y el mundo no la conoció.

11 Vino a los suyos, y los suyos no la recibieron.

12 Pero a todos los que la recibieron, a los que creen en su Nombre, les dio el poder de llegar a ser hijos de Dios.

13 Ellos no nacieron de la sangre, ni por obra de la carne, ni de la voluntad del hombre, sino que fueron engendrados por Dios.

14 Y la Palabra se hizo carne y habitó entre nosotros. Y nosotros hemos visto su gloria, la gloria que recibe del Padre como Hijo único, lleno de gracia y de verdad.

15 Juan da testimonio de Él, al declarar: “Este es Aquél del que yo dije: El que viene después de mí me ha precedido, porque existía antes que yo”.

16 De su plenitud, todos nosotros hemos participado y hemos recibido gracia sobre gracia:

17 porque la Ley fue dada por medio de Moisés, pero la gracia y la verdad nos han llegado por Jesucristo.

18 Nadie ha visto jamás a Dios; el que lo ha revelado es el Dios Hijo único, que está en el seno del Padre».

Quiero ilustrar esta entrada con un vídeo extraído del capítulo primero, titulado “Trueno”, de la segunda temporada de la serie sobre Jesús de Nazaret “The chosen” (“Los elegidos”).

Jesús, que está con sus discípulos en Sicar (Samaria), es invitado por Gersón, el sacerdote, a hacer la lectura en la sinagoga. Momentos antes, Jesús, Santiago el Mayor y Juan han sido apedreados por un grupo de samaritanos. En aquellos tiempos la enemistad entre samaritanos y judíos había llegado a ser tan grande, que se había convertido en odio. Jesús, con gran esfuerzo, contiene a los impulsivos e indignados hermanos Zebedeo para que no respondan a la agresión con violencia. Desde entonces, Jesús los llamará “Hijos del Trueno” y les hace ver que una fuerte pasión solo es buena si se canaliza a través de la bondad.

Ya en la sinagoga, Jesús pide a Juan que elija la lectura y éste selecciona la de la creación del mundo. En esta encantadora secuencia, con un final digno de los “Hijos del Trueno”, se van mezclando escenas de lo que acontece en la sinagoga de Sicar, con el momento en que Juan, años después, comienza a escribir su evangelio guardando Shivah (duelo) por la muerte de su hermano Santiago (decapitado en Jerusalén, entre los años 41 y 44, por orden de Herodes Agripa I).



miércoles, 18 de diciembre de 2024

Eres más importante de lo que crees

Felicitación de Navidad del año 2024 para los seguidores del blog.

Mi agradecimiento a los seguidores de “Si yo cambio, todo cambia” a través de Blogger, Facebook, X, Pinterest o Instagram.

“You Say” (“Tú dices”). Lauren Daigle.


Fuente: “La riqueza que el dinero no puede comprar” de Robin Sharma.

Ninguna persona viva ahora mismo, en este momento, es innecesaria. Cada uno de nosotros tiene talento, maravillas y poderes asombrosos en su interior. Todos importamos. Todos tenemos impacto en el mundo.

Nuestra sociedad coloca a multimillonarios, estrellas del deporte y celebridades en un pedestal. Creo que vivimos en una época en la que nos equivocamos en las cosas que veneramos.

Hoy quiero celebrar y agradecer el esfuerzo y el compromiso de tantas personas que trabajan en silencio, en beneficio de muchos, y de tantos padres y madres que trabajan sin descanso para criar a sus hijos, manteniendo una sonrisa en el rostro y siendo siempre un gran ejemplo para ellos.

Probablemente, no recibes un trato VIP ni tienes admiradores que buscan tu autógrafo o hacerse selfis contigo ni te aplauden ni tu nombre aparece en carteles...

No sé en qué punto de tu vida te encuentras, pero quiero recordarte que tienes magia dentro de ti, un potencial que debe hacerse realidad y una capacidad muy real para impactar en la humanidad de una manera grande o, quizás, de una forma diminuta, pero, sin duda, igual de valiosa.

¡FELIZ NAVIDAD!


miércoles, 11 de diciembre de 2024

Un belén lleno de misterios gozosos

Tres son las escenas esenciales que conforman un belén: la Natividad, el anuncio a los pastores y la adoración de los Reyes Magos, pero, en función del tamaño y el alcance del belén, es frecuente ver representadas otras muchas escenas conocidas como “misterios”: la anunciación del Ángel a María, la visita de María a su prima Isabel, el sueño de José, los desposorios, el empadronamiento en Belén, María y José buscando posada, la presentación de Jesús en el templo, la huida a Egipto, la matanza de los inocentes, la vuelta a Nazaret, el Niño Jesús perdido y hallado en el templo…

Podemos considerar que estos llamados “misterios”, excepto la matanza de los inocentes, son todos ellos gozosos. De hecho, en el rezo del Santo Rosario se incluyen cinco de ellos:

- La Encarnación del Hijo de Dios.

- La Visitación de Nuestra Señora a su prima Santa Isabel.

- El Nacimiento del Hijo de Dios en el portal de Belén.

- La Presentación de Jesús en el Templo.

- El Niño Jesús perdido y hallado en el Templo.

En 1969, el pueblo de Gines (Sevilla) grabó el disco “El Rosario por sevillanas” que incluía los “Misterios gozosos”. Sus autores son Juan Antonio Hurtado, Crescencio Pérez Pavón y Alfredo Santiago.

Como podréis comprobar por los ruidos crepitantes que, a veces, se escuchan en su reproducción, he conseguido una grabación del disco original de vinilo.

Con “Los Misterios gozosos” del pueblo de Gines y las figuras que los representan en el belén de mi casa, he hecho un vídeo que he difundido entre mis amigos/as como “bonus” al vídeo del belén de este año.

Yo escuché estas sevillanas, por primera vez, en mi colegio, cuando tenía unos diez años (1972). Fue en clase de Religión y tal fue la impresión que me causó oír los misterios del Rosario por sevillanas, una verdadera revolución musical por entonces, que me dio un ataque de risa, de esos que se contagian, y todas las alumnas de la clase estuvimos riendo durante un buen rato, a pesar de los esfuerzos que hacíamos por evitarlo ante el creciente mosqueo de la profesora. Desde entonces, se han hecho otras versiones, pero, como comprenderéis, la original, además de la fuerza y el encanto que, a mi parecer, tiene, trae hasta mí recuerdos de mi infancia.

A ver si os gusta...


domingo, 8 de diciembre de 2024

En la tierra como en el cielo

“El día de la Inmaculada” es en España, tradicionalmente, el preludio de la Navidad. Va llegando a su fin este año 2024 especialmente duro y amargo para los pueblos afectados por la dana que, el 29 de octubre, provocó torrenciales y catastróficas lluvias cuyos efectos fueron devastadores, especialmente en La Comunidad Valenciana, Castilla-La Mancha y Andalucía.

Al hacer esta entrada están en mi mente todas las personas que han muerto, algunas todavía desaparecidas, sus desoladas familias y tantas y tantas personas que lo han perdido TODO, pero, por otra parte, mi corazón se alegra al comprobar la solidaridad y la movilización de la población española y, sobre todo, por la reacción de miles de nuestros jóvenes, tan criticados como generación, que han demostrado su empatía y sentido de la responsabilidad.

Hoy, puntual a la cita, quiero enseñaros el belén de mi casa. Su título hace alusión a la frase de la oración que Jesús nos enseñó: “hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo”. Hacer la voluntad del Padre es la mejor oración. No te canses de ponerte en sus manos. Cuando te pones en sus manos el universo maquina a tu favor.

Este año he utilizado en el vídeo, como música de fondo, “Age of Innocence” de Audiomachine, “Coros celestiales” (efectos de sonido) y un fragmento de “La Colline sacrée” de Michel Pépé.

Y, sobre todo, quiero recordaros que hay otra Navidad. Dios reside personalmente, humilde y silencioso, en cada espíritu. Un Dios que nos ama tanto que se hace hombre para mostrarnos su rostro. Somos hijos de Dios y hemos recibido el inviolable patrimonio de la inmortalidad. Este es el mensaje que Jesús vino a traernos. Esta es la otra Navidad.



ALGUNAS ENTRADAS RELACIONADAS EN ESTE BLOG:

- Gloria in excelsis Deo (2023)
- Emmanuel (2022)
- Preludio (2020)
- Magníficat (2019)
- Un soplo de aire fresco (2018)

miércoles, 4 de diciembre de 2024

La ayuda de Dios (II)


Adaptación del cuento que circula en las redes sociales. Desconozco su autor/a.

Una mujer mayor llamó a un programa de radio en el que, comentando su precaria situación económica, pedía la ayuda de Dios.

Un exitoso hombre de negocios, que estaba escuchando el programa, decidió tentar a la mujer para burlarse de la fe que mantenía en Dios. No le fue muy difícil, llamando a la emisora, obtener su número de teléfono y luego, conseguir su dirección.

Pidió a una de sus secretarias que hiciera una importante compra de alimentos y que la llevaran a la casa de la mujer con la siguiente nota: “Un regalo de Satanás”. Además, el repartidor tenía las instrucciones de decirle, en el caso de que le preguntara, que era el diablo quien le enviaba la ayuda.

Cuando el mensajero entregó el cuantioso pedido de alimentos, la mujer se puso muy contenta y, agradecida, glorificaba a Dios por la ayuda recibida.

Como la mujer no se interesó lo más mínimo por la nota que acompañaba a los alimentos, el repartidor le preguntó: “¿no quiere saber quién envió la comida?”.

La anciana respondió: “no, no me importa, porque cuando Dios ordena, hasta el diablo obedece”.


miércoles, 27 de noviembre de 2024

Es necesario perdonar a los demás


Fuente: “Tú eres tu lugar seguro” de María Esclapez.

Perdonar no siempre es olvidar y, desde luego, nunca requiere justificar o buscar una excusa para el daño que te hicieron. Tampoco implica reconciliarte con la persona que te hirió o que no deba haber consecuencias.

Perdonar es ser capaz de dejar atrás lo que te dañó; cerrar una puerta al pasado y continuar con una vida libre de cargas emocionales.

A veces se decide no olvidar porque el daño causado es demasiado intenso y, aunque se perdone, se decide romper lazos. No querer empatizar cuando te han hecho mucho daño es normal y en ocasiones extremas el ser humano es incapaz de ello, porque hacerlo nos pondría en conflicto con nuestros valores. Cada uno es dueño de su vida y sabe lo que le conviene y lo que no.

Soltar el daño no es, en ocasiones, nada fácil. Cuando se trata de relaciones tóxicas familiares, de pareja o de amistad, el manejo de estos lazos tan íntimos es muy complejo y si las personas afectadas deciden que lo mejor es poner un punto y final, no hay nada malo en ello. Es respetable y, en ocasiones, lo mejor.

Perdonar a quien sea, tengamos con esa persona el tipo de vínculo que tengamos, requiere tiempo y mucho trabajo personal. No obstante, si buscas la calma necesitas perdonar. No olvides si no quieres, pon límites definitivos si lo crees necesario, rompe vínculos si no hay otra opción…, pero perdona. Perdona porque el rencor va ganando terreno poco a poco hasta que te atrapa por completo y cuando estás atrapado, la única persona que sale perdiendo eres tú.

Creo que hasta el dolor más intenso puede transformarse en recuerdo cuando nos permitimos avanzar y renunciar a la venganza. Al final, hablamos de pasar página, de apartar las emociones que nos anclan al pasado y de liberar carga en nuestra mochila emocional.


miércoles, 20 de noviembre de 2024

El poder del mantra


Fuente: Este cuento está incluido, con el título “Depende de quién proceda la orden”, en el libro “101 cuentos clásicos de la India”. Recopilación de Ramiro Calle.

Estaban amigablemente departiendo el monarca y uno de sus ministros. El ministro estaba muy interesado por la evolución espiritual y practicaba asiduamente el mantra. Hablaban sobre el tema.

—¿Puedo yo elegir mi propio mantra y tendrá el mismo poder que tiene el que te ha entregado tu mentor? —preguntó el monarca.

—No —aseveró el ministro—. El mantra que proporciona el gurú es más poderoso.

—Sinceramente —declaró el rey—, no veo en absoluto ninguna razón para ello.

Entonces el ministro se volvió hacia el jefe de la guardia y le ordenó:

—Detengan a su majestad.

El jefe de la guardia no hizo el menor caso de la orden; pero el monarca, indignado ante tal atrevimiento, ordenó:

—¡Detengan a este hombre y encarcélenlo!

El jefe de la guardia mandó a sus hombres prender al ministro. Iba a ser llevado a prisión, cuando dijo:

—Señor, ¿os dais cuenta? Depende de quién proceda la orden.

El Maestro dice: El mantra que procura un ser evolucionado lleva parte de su energía espiritual.


jueves, 14 de noviembre de 2024

Compartirlo es extraordinario

Anuncio de la Lotería de Navidad 2024.

Hoy, día 14 de noviembre, se ha presentado el anuncio de la Lotería de Navidad 2024 que, como todos los años, hace referencia a una historia emotiva que conmoverá a los espectadores.

Bajo el lema “Compartirlo es extraordinario”, el anuncio nos cuenta la historia de Julián, un hombre que vive en un pueblo de la España vaciada y acude a la ciudad a comprar un décimo de lotería. Al salir de la administración, una reportera de televisión le pregunta y le dice que no tiene a nadie con quien compartir su décimo. El caso de Julián se hace viral en las redes sociales, prensa y cadenas de radio y televisión y mucha gente decide compartir el décimo con él. Julián, ajeno a todo el revuelo que se ha montado, se entera el día del sorteo que todos los ganadores quieren compartir el premio con él.

La España vaciada, la soledad, la importancia de las redes sociales y la solidaridad protagonizan el anuncio de este año que tiene una duración de casi tres minutos y medio, aunque en televisión se emitirá una versión más reducida.

El anuncio fue rodado en Madrid, Vigo y alrededores. Gondomar (Pontevedra) es el pueblo que representa al de Julián donde se encuentra el “Bar Robles”. El personaje de Julián es interpretado por el actor amateur Amadeo Martín.

La agencia encargada de este proyecto ha sido “Proximity Madrid”.



miércoles, 13 de noviembre de 2024

Sobre la polarización de la sociedad

Uno de los carnavales más celebrados y visitados de España es el de Cádiz. Se trata de una tradición cuyos primeros registros datan de finales del siglo XVI y que ha resistido todo tipo de prohibiciones, como la de Fernando VII en 1816 o la de los primeros años del franquismo.

Parte importante de estas fiestas son sus coplas en las que, de un modo u otro, se denuncia y se hace burla de la actualidad social y política de la ciudad, de Andalucía y del país en general. Las chirigotas, las comparsas, los coros y los cuartetos son una de las señas identificativas del carnaval gaditano. Estas agrupaciones musicales se disfrazan según diversas temáticas y suelen participar en el Concurso oficial de agrupaciones del carnaval de Cádiz (COAC), uno de los espectáculos más esperados del año, en el que actúan y cantan, llenando el “Gran Teatro Falla” de la ciudad.

Las dos reinas del Carnaval son la comparsa y la chirigota. Ambas comparten estructura en su puesta en escena: una presentación, dos pasodobles, dos cuplés y un popurrí y acompañan las voces de bombo, caja, guitarras y pitos de carnaval. La primera y la última pieza suelen ser relativas a su tipo (disfraz), mientras que las otras suelen tratar, por lo general, temas más libres. Las chirigotas suelen destacar por los cuplés y las comparsas por los pasodobles.

La primera diferencia es el número de componentes. Las comparsas están formadas por un mínimo de doce personas y un máximo de quince (tenores, segundas, octavillas y contraltos), mientras que las chirigotas están compuestas por un máximo de doce componentes y un mínimo de siete (tenores, segundas y altos).

La principal diferencia entre estas dos agrupaciones está en el tono de su actuación: ambas tratan temas reivindicativos y hacen sátira de la sociedad, pero las chirigotas son más divertidas y hacen uso frecuente del humor, mientras que las comparsas son más líricas y emotivas dejando el humor como norma general, para los cuplés.

El año 2020 participó en el concurso la comparsa “Los aislados”, de Jonathan Pérez Ginel, que obtuvo el cuarto premio del COAC 2020. Iban disfrazados de náufragos que viven en una isla desierta, la Isla Tolerancia, aislados del mundanal ruido. Un aislamiento que permite clarificar las ideas y tener una sensación de libertad de la que no disponemos por la rutina. La comparsa busca empatizar con marginados variopintos de nuestra sociedad para que no se sientan solos bajo su palmera de incomprensión.

En la actuación de semifinales interpretaron el pasodoble “Siento que vivo” dedicado a la polarización de la sociedad española.


Pasadoble “Siento que vivo”. Comparsa “Los aislados”.
«Siento que vivo en un país donde gritar y discutir es una forma habitual de convivencia.

Siento que vivo en un país donde es difícil confluir porque la paz da menos votos que la guerra.

Por eso, en nuestra educación nos adoctrinan a traición “pa” etiquetarnos y arrastrarnos a sus trincheras.

Capital o comunismo. Tienes que elegir...

que si moro o si cristiano;

si Barça o Madrid;

si de izquierdas o de derechas;

si del “Mundo” o si del “País”.

O eres republicano o amas la monarquía;

“feminazi” o machista;

indulgente o racista.

No intentes mediar:

oprimes o apoyas el matrimonio homosexual;

o te enfrentas al aborto o eres otro proabortista;

o te divierten los toros o eres un antitaurino;

o disfrutas de la caza o eres un animalista;

o enarbolas nuestra patria o ves bien la independencia

y cuando estalle la guerra, alentarás al policía o alzarás la resistencia.

Siempre avivando el conflicto y la hostilidad. Siempre incitando hacia el odio de forma radical, sin importar que se vuelva a provocar en las calles otra reyerta.

Tú y yo jugando con fuego en cualquier ciudad y ellos “meaos” en el Congreso, bebiéndose cubatas a costa nuestra. Tú y yo radicalizados sin poder casi ni hablar, mientras ellos, en sus escaños, brindan juntos a la par.

Divide al pueblo. Divide al pueblo y así vencerás».

miércoles, 6 de noviembre de 2024

Leyenda del colibrí y el incendio


Desconozco el autor/a de este cuento que aparece en internet unas veces como una leyenda (de origen guaraní o quechua) e incluso, otras, se atribuye a Herbert José de Souza conocido como “Betinho”.

Cuenta una leyenda que un día se declaró en el bosque un gran incendio que asolaba todo a su paso.

Todos los animales huían despavoridos y, mientras corrían, vieron pasar sobre sus cabezas al colibrí, que volaba en dirección al fuego. Les extrañó, pero no quisieron detenerse.

Poco después, lo vieron volar de nuevo, pero esta vez en su misma dirección para volver, poco después, otra vez, hacia el fuego. Observaron este ir y venir del colibrí repetidas veces. Su comportamiento les parecía insólito y decidieron preguntarle:

⏤¿Qué haces colibrí?

⏤Voy al lago ⏤respondió el colibrí⏤. Cojo agua con el pico y la echo en el fuego para apagar el incendio.

Los animales se echaron a reír.

⏤¿Estás loco? ⏤le dijeron⏤. ¿Crees que vas a conseguir apagar el fuego tú solo con tu pequeño pico?

⏤Bueno ⏤respondió el colibrí⏤, yo hago mi parte.

Algunas versiones del cuento lo finalizan diciendo que los animales del bosque, inspirados por el ejemplo del colibrí, decidieron unirse a la causa y formaron una cadena de cooperación uniendo sus esfuerzos, cada uno según sus capacidades, para combatir el fuego.

Otras versiones cuentan que los espíritus del bosque, conmovidos por el colibrí, enviaron una lluvia tan generosa que terminó con el incendio.

Si todos hiciéramos nuestra parte, si no miráramos hacia otro lado, pronto veríamos los cambios que necesita nuestro mundo.


miércoles, 30 de octubre de 2024

Sobre la vejez y la muerte

Un fragmento de la historia más grande jamás contada.

Fuente: “Belén. caballo de Troya 12” de Juan José Benítez.

En un proyecto secreto, dos pilotos de la USAF (Fuerza Aérea Norteamericana) viajan en el tiempo al año 30 de nuestra era a la provincia romana de Judea (actual Israel) para, aparentemente, seguir los pasos de Jesús de Nazaret y comprobar, con el máximo rigor, cómo fueron sus últimos días.

Jasón y Eliseo, responsables de la exploración, viven paso a paso las terroríficas horas de la llamada Pasión y Muerte del Galileo. Pero algo falló en el experimento y la operación Caballo de Troya fue repetida.

Fascinado por la figura y el pensamiento de Jesús de Nazaret, Jasón toma la decisión de acompañar al Maestro durante su vida pública, dejando constancia de cuanto vio y oyó. Eliseo le secunda, pero por unas razones que mantiene ocultas. Para ello deben actuar al margen de lo establecido oficialmente por Caballo de Troya y, aunque sus vidas se hallan hipotecadas por un mal irreversible, consecuencia del propio experimento, Jasón y Eliseo se arriesgan a un tercer “salto” en el tiempo, retrocediendo al mes de agosto del año 25 de nuestra era. Buscan a Jesús y lo encuentran en el monte Hermón, al norte de Galilea. Permanecen con Él durante varias semanas y asisten a un acontecimiento trascendental en la vida del Hijo del Hombre: en lo alto de la montaña sagrada, Jesús “recupera” su divinidad y es un Hombre-Dios.

En abril del año 27, el Sanedrín ordenó la caza y captura de Jesús de Nazaret. El Maestro y su grupo se vieron obligados a huir.

En septiembre de ese mismo año, se encontraban en el monte Gilboá, cerca del poblado conocido como Gelbus. Hasta allí llegaron los discípulos de Juan el Bautista, que estaba encarcelado, para debatir y ponerse de acuerdo en asuntos como qué rezar y en qué postura, cómo bautizar, elección del líder, Juan o Jesús, que conduciría los ejércitos de liberación… Jesús nunca participó en aquellas inútiles discusiones en las que jamás lograron ponerse de acuerdo.

El día 21 de septiembre, estando los discípulos enfrascados en estas reuniones, Jesús se dispuso a viajar en solitario y pidió a Jasón, el mayor de la USAF responsable de la operación “Caballo de Troya”, que le acompañara. En el camino Jesús le habló de la “Ley del contrato”.

Hacia las nueve horas del día 22 observaron una nube rojiza: una plaga de langostas conocidas como “gregrarias” que arrasaban con todo. Atravesando la nube, llegaron a la aldea de Salem, cerca de la Perea, donde fueron amablemente acogidos, mientras duró la plaga, en la casa de un matrimonio anciano, Abá Saúl y su esposa Jaiá, que, años atrás, habían cuidado a Jasón cuando sufrió una grave amnesia.

Abá Saúl era un hakam, la máxima dignidad entre los expertos de la Ley y formaba parte de un reducido grupo de iniciados —los melquisedec—, que creían en un Dios amor.

Fueron nueve días inolvidables donde se hablaron, entre otros temas, de Melquisedec o Príncipe de la Paz y de Lucifer.

Para esta entrada, he seleccionado el fragmento que trata de la vejez y la muerte.

«Tras la cena, Abá Saúl preguntó directamente al Hijo del Hombre:

—Tú hablas del Padre Azul… Nosotros, los melquisedec, hablamos del Altísimo… Entiendo que tú y yo estamos hablando del mismo Dios, bendito sea su nombre…

Jesús asintió con la cabeza.

—…Tú hablas de un Dios amoroso — continuó el anciano— y nosotros también. Pero, entre tú y nosotros, hay una enorme diferencia…

“Claro —pensé— Él es un Dios. Él es nuestro Creador…”.

Pero Abá Saúl pensaba en otro asunto…

—Tú no temes a nada… Nosotros, en cambio, tememos a la vejez, a la soledad, y, sobre todo, a la muerte.

El Galileo se apresuró a preguntar al hakam:

—¿Por qué? ¿Por qué teméis a la vejez?

Jaiá habló valientemente, como siempre.

—La vejez es oscuridad… Todo, a nuestro alrededor, se apaga.

Abá Saúl tomó las manos de su esposa y las besó dulcemente.

Jesús negó con la cabeza y proclamó:

—Debería ser al revés… al final de la vida todo se enciende, todo se comprende, todo se perdona, todo se espera… El final de la vida es luz. Una luz nueva y prometedora. Estamos más cerca del “regreso” a nuestra verdadera casa. ¡Alegraos!... Al final de la vida, el alma se ha llenado… ¡No temáis!... Es el momento de recoger.

—Pero, ¿por qué tenemos que envejecer?

El Maestro miró a Jaiá con dulzura, y le dijo:

—Es lo establecido. El la Ley. Es la sabiduría del Padre Azul… Has experimentado. Has vivido. Tu cuerpo demanda un final. No sería bueno que continuaras así, indefinidamente. Mereces algo especial y glorioso. Algo nuevo y nuevamente joven. Esa nueva forma corporal, que te fascinará, te espera tras el dulce y benéfico sueño de la muerte.

—Pero la vejez —insistió Saúl— borra la memoria…

El maestro hizo otra revelación:

—No importa que la borre… La nitzutz (la chispa divina que nos habita) vigila para que la memoria no desaparezca. Ella, la chispa, copia tus recuerdos…

Esta vez fui yo quien preguntó:

—¿La nitzutz hace copia de la memoria?

Jesús sonrió, divertido. Y asintió con la cabeza, en silencio.

¡Vaya!... Eso era nuevo para mí. Pase lo que pase, las memorias permanecen intactas. Me pareció una medida muy prudente por parte del Padre Azul. Después, ya en los mundos MAT, las memorias se incorporan al nuevo cuerpo.

—La vejez aísla… —insistió la anciana.

El rabí no le permitió continuar:

—La vejez aísla, sí, pero a tu favor… Y la vejez te aísla para que pienses, necesariamente, en la muerte.

—No quiero pensar en eso —protestó Jaiá—. No quiero…

—Pues debes hacerlo —recomendó Jesús—. Debéis hacerlo… Eso es la vejez: intuir que la muerte está muy cerca…, y que no es nada.

—Pensar en la muerte… —musitó Abá Saúl—. ¿Y que gano con eso?

—La muerte —replicó el Galileo— es el negocio de tu vida… ¿Merece la pena que te entrenes para ese negocio decisivo? ¿Merece la pena que pienses en ella, al menos una o dos veces al día?

Jaiá intervino, curiosa:

—¿Y qué se supone que debo pensar?

Jesús fue directo:

—Piensa, por ejemplo, que la muerte es un simple y benéfico sueño… Nada más. Piensa que morir significa iniciar… Emprender una vida nueva que no termina… Piensa que seguirás viva… Piensa que entrarás en el reino del AMOR, por fin… Piensa que, al “otro lado”, te espera una felicidad que no puedes imaginar… Piensa que, al morir, te reunirás, temporalmente, con tus seres queridos, ya fallecidos… Piensa que la muerte es el inicio de otra aventura, la definitiva… Piensa en la muerte como algo necesario y bello.

El rabí hizo una pausa y contempló a sus amigos. Jaiá estaba perpleja. ¿De dónde sacaba el Galileo aquella seguridad a la hora de hablar? Abá Saúl asentía en su corazón.

Pero el anciano no pudo resistir la tentación y planteó la pregunta capital:

—¿Quién eres en verdad?

El Maestro fue rápido y sincero:

—Soy un enviado, como lo fue tu admirado Melquisedec… Estoy aquí para sembrar la esperanza. El mundo no está perdido. Alguien os ama. Llegará el día en el que encontraréis de nuevo el camino de la vida y de la luz.

Y terminó con otra de sus palabras favoritas:

—¡¡Confiad!!

Todo eso está muy bien —reconoció Abá Saúl— pero sigo teniendo miedo…

Jesús preguntó:

—Cuando te dispones a dormir, ¿te acuestas tranquilo?

Saúl dijo que sí.

—¿Y no comprendes que dormir es morir cada noche?

—¿Cómo es eso?

—El Padre Azul, os lo dije, es genial… Y nos entrena cada noche para morir. Eso es el sueño.

Jaiá aplaudió al Hijo del Hombre.

Y Jesús preguntó al hakam:

—¿Cuántos años tienes?

—Ochenta y uno —replicó Saúl.

—Pues bien —simplificó el Galileo—, El Padre Azul lleva ochenta y un años entrenándote para morir… Y lo hace cada noche. Deberías estar agradecido… Más aún: tener miedo a morir es un insulto al buen Dios.

Abá Saúl bajó los ojos. El Maestro tenía razón, toda la razón.

—Y tú —terció la anciana—, ¿no temes a la soledad?

Jesús la miró con ternura. Y replicó:

—Nunca estoy solo…

Pero, al instante, rectificó.

—Nunca estamos solos…

Llevó el dedo índice izquierdo a la sien y recordó:

—Él, el Padre Azul, vive en tu mente desde que cumpliste los cinco años de edad. Él sabe de ti mucho más que tú misma. Él escucha tus lamentos antes de que los pronuncies. Él te guía en silencio sin que tú lo sepas. Él te da las respuestas que necesitas en cada instante. Él consuela sin palabras. Él está a tu lado en lo bueno y en lo malo. Él es el silencio, la música y la voz de tu amado. Él espera de ti mucho más de lo que supones. Él es el piloto infalible que te guía hacia el AMOR. Él es tu gran tesoro…

—Dime —intervino Jaiá—, ¿alguien vive sin la nitzutz (la chispa)?

El Maestro respondió con algo que no entendí bien:

—Solo algunos seres humanos, muy pocos, no necesitan la nitzutz. Su misión es otra… El resto, la mayoría, es habitado por la chispa divina…, obligatoriamente.

—¿También los desalmados? —requirió Saúl.

—Todos. Pobres, ricos, esclavos, mujeres, ancianos, ciegos o paganos. Todos reciben la bendición de los cielos. El Padre Azul no hace distinciones entre los humanos. Y los habita, uno por uno…

—Pero, aun así —lamentó Abá Saúl—, es tan difícil bajar los escalones de la vejez…

—Bájalos con inteligencia —le animó el Maestro—. Bájalos sabiendo que subes…

—¿Es que no temes a la muerte? —Insistió el hakam.

—Os lo dije: la muerte es otra genialidad del Padre Azul.

Jaiá seguía fascinada con la seguridad de aquel Hombre.

—¿Una genialidad? —preguntó—. Pero, ¿qué es realmente la muerte?

—Os lo he dicho —replicó Jesús—. La muerte es un dulce sueño…

—Sí —le interrumpió la anciana—, pero, ¿qué más?

El Galileo observó a sus amigos y rogó a Jaiá que lo acompañase.

Saúl y yo nos miramos, intrigados.

¿Qué se proponía?

La anciana obedeció y se fue tras el Hijo del Hombre.

Jesús se detuvo al final del pasillo, frente a la puerta de entrada a la vivienda e invitó a la mujer a que abriera dicha puerta.

Jaiá, desconcertada, volvió la cabeza hacia su marido e interrogó a Saúl con la mirada.

¿Qué hacía? Las langostas seguían en el exterior…

Abá Saúl no lo dudó y la animó a que obedeciera al Maestro.

Jaiá, entonces, decidida, echó mano del pasador y tiró de la madera.

Y la puerta se abrió…

Escuchamos el zumbido de las “gregarias”.

Jesús se apresuró a cerrar la hoja y declaró.

—Esto es la muerte… Abrir una puerta.

Jaiá, deslumbrada, obsequió al Galileo con la mejor de sus sonrisas.

Y Jesús preguntó a la anciana:

—¿Te ha dado miedo?... ¿Te ha dado miedo abrir la puerta?

La mujer negó con la cabeza.

Nunca olvidaré aquella conversación sobre las esteras en las que una mano misteriosa trenzó los tres círculos concéntricos: la bandera de Micael, Dios de nuestro pequeño gran universo. Micael: Jesús de Nazaret…

“La muerte solo es abrir una puerta…”».



miércoles, 23 de octubre de 2024

El profesor y los globos


Este cuento, del que desconozco su autor o autora, es una adaptación de distintas versiones que circulan por internet.

En cierta ocasión, unos alumnos le preguntaron a su profesor cómo se podía alcanzar la felicidad. El maestro pensó durante unos momentos la mejor manera de explicárselo y, poco después, les entregó un globo de color rojo a todos los alumnos de la clase y les pidió que lo inflaran y que escribieran con rotulador negro su nombre en él.

Cuando terminaron, el profesor les pidió que lanzaran sus globos al aire por la clase y que salieran fuera del aula. El profesor mezcló todos los globos. Cuando pasaron unos minutos, les pidió que regresaran a la clase y les dijo:

– Tenéis que encontrar vuestro globo en menos de medio minuto.

Con gran alboroto cada alumno intentó recuperar el globo con su nombre, pero, como todos los globos eran rojos, no resultaba fácil y, corriendo de un lado para otro, se desesperaban y resultaba cada vez más difícil que alguno encontrase su globo. Pasado el tiempo, el maestro les gritó que parasen:

–¡Parad! Vamos a comenzar de nuevo. Coged el globo que tengáis más cerca y entregádselo a su dueño.

Así lo hicieron y todos los alumnos recuperaron su globo en menos de medio minuto. Entonces, el maestro añadió:

– Ya habéis visto lo que ha ocurrido. Al buscar vuestro propio globo, habéis perdido mucho tiempo y os habéis puesto nerviosos, pero cuando os habéis ayudado unos a otros, la tarea se ha podido completar rápidamente. Estos globos son como la felicidad. Si nos centramos únicamente en buscar la nuestra, tardaremos mucho tiempo en encontrarla. Sin embargo, si ayudamos a los demás a encontrar la suya, lograremos la nuestra más fácilmente.


domingo, 20 de octubre de 2024

El último viaje

Gracias por enseñarme a sortear los obstáculos, a reparar alas rotas y a echar siempre el corazón por delante. Gracias por cuidar mi sueño. Ojalá puedas acompañarme en mi último viaje.


  “Début” (“Comienzo”). Mélanie Laurent.

Fuente: Adaptación del texto que circula por las redes sociales, al parecer de autor desconocido, titulado “El último viaje”.

Son muchos los planes y viajes que hacemos a lo largo de nuestra vida, pero casi nunca pensamos en el último viaje, el que nos lleva a otro plano, que llega cuando menos lo esperamos y, a veces, sin avisarnos, y, así, nos vamos sin un adiós, sin un te quiero, sin un abrazo, sin un perdóname.

Pocas veces pensamos que en cualquier instante podemos perder la vida y la desperdiciamos corriendo tras muchas cosas y, aunque sabemos que nada nos llevaremos, acumulamos bienes y nos apegamos a todo.

Cuántas veces salimos de casa enfadados, dando un portazo, sin pensar que, quizás, ese sea nuestro último adiós y el último recuerdo que dejaremos. Pero así de “inconscientes” vivimos.

Ver morir a tanta gente a mi alrededor, me ha hecho reflexionar sobre mi vida. No sé cuánto me quedará por vivir. El tren de regreso no avisa. No importa si estás o no estás listo… Llega y te lleva. Pero, vamos, siendo muy optimista, en el mejor de los casos, me queda, a lo sumo, un cuarto de mi vida.

Soy consciente del tiempo que he perdido, esperando el mejor momento, postergando cosas que quiero hacer y descubro que éste es el mejor momento porque es el único que existe y el único en que puedo ser y actuar.

A partir de hoy, quiero vivir cada día como si fuera el último y, antes que nada, quiero agradecer a mi buen Dios todo lo vivido, todo lo aprendido y, sobre todo, lo que he amado. Fuimos creados para amar y amar es lo único que llena mi vida.

Quiero dar las gracias a las personas, todas importantes y valiosas para mí, que han formado y forman parte de mi vida.

Quiero perdonar y pedir perdón por todos mis errores; soltar y dejar ir todas mis ataduras y saldar cuentas con la vida para estar lista, sin miedo ni culpa, para mi último viaje y, como Amado Nervo, poder decir: “¡Vida, nada me debes! ¡Vida, estamos en paz!”.

Os dejo con el poema “En paz”, del escritor mexicano Amado Nervo (1870-1919), una de las principales figuras del modernismo hispanoamericano. Fue publicado en 1916 en el libro “Elevación”.

El poema se incluye entre las obras de madurez del autor, en las cuales se distancia de la retórica modernista y su estilo es más personal y sencillo.

Amado Nervo hace un balance de su existencia, desde una perspectiva de madurez y serenidad, en el que celebra la vida valorándola positivamente. Constituye un canto a la gratitud.

En paz

Muy cerca de mi ocaso, yo te bendigo, vida,
porque nunca me diste ni esperanza fallida,
ni trabajos injustos, ni pena inmerecida;

porque veo al final de mi rudo camino
que yo fui el arquitecto de mi propio destino;

que si extraje las mieles o la hiel de las cosas,
fue porque en ellas puse hiel o mieles sabrosas:
cuando planté rosales, coseché siempre rosas.

…Cierto, a mis lozanías va a seguir el invierno:
¡mas tú no me dijiste que mayo fuese eterno!

Hallé sin duda largas las noches de mis penas;
mas no me prometiste tan sólo noches buenas;
y en cambio tuve algunas santamente serenas…

Amé, fui amado, el sol acarició mi faz.
¡Vida, nada me debes! ¡Vida, estamos en paz!


miércoles, 16 de octubre de 2024

El rico, el panadero y el carnicero

Con este cuento, son trescientos los publicados en la etiqueta “Cuentos e historias para despertar” de este blog.


Adaptación de la historia que circula por Internet de la que desconozco su autor/a.

En un pequeño pueblo vivían un hombre rico, un panadero y un carnicero.

Cada domingo, el panadero y el carnicero iban de casa en casa repartiendo, gratis, panes y carne a todas las familias del pueblo.

Con el paso del tiempo se hicieron viejos. Murió el carnicero y unos meses después el panadero. Todos los vecinos del pueblo, tristes y agradecidos, fueron a su entierro. Los hijos de ambos continuaron con el oficio y siguieron repartiendo entre los vecinos pan y carne, gratis, los domingos.

Al año siguiente, el hombre rico enfermó. Ningún vecino del pueblo fue a visitarlo, pues, siendo el más rico del pueblo, nunca había hecho nada por ellos. Su estado de salud se fue deteriorando y, finalmente, murió. Salvo sus familiares más cercanos, nadie fue a su entierro.

Pasado un mes del fallecimiento del hombre rico, los vecinos dejaron de recibir el pan y la carne que recibían gratis. Extrañados, fueron a pedir explicaciones. Los hijos del panadero y del carnicero les hicieron saber que había sido el hombre rico el que había pagado, durante tantos años, el pan y la carne que repartían los domingos y que, incluso, unos pocos días antes de morir, había pagado un mes por adelantado. Ahora, como ya no había nadie que les pagara, habían dejado de hacerlo.

Al conocer la verdad, los vecinos del pueblo se fueron pesarosos y tristes para sus casas. Ahora, ya no podían hacer nada para mostrar al hombre rico ni su gratitud ni su arrepentimiento.

Porque tenemos la mente llena de prejuicios, convencionalismo y toda clase de ideas preconcebidas, se perturba nuestra visión y se distorsiona nuestro discernimiento.


miércoles, 9 de octubre de 2024

Nada es casualidad

LA CUATRO LEYES DE LA ESPIRITUALIDAD INDIA

Las cuatro leyes fundamentales de la espiritualidad hindú son principios que se derivan de las antiguas enseñanzas védicas y establecen que todo en nuestra vida tiene un propósito, una razón, un porqué y que nada ocurre por casualidad.

Estas leyes nos enseñan que la vida es una escuela de aprendizaje y ofrecen una guía para entender la naturaleza de la existencia, cultivar la paz interior y promover el crecimiento espiritual y la conexión con el universo.

PRIMERA LEY:

“La persona que llega a tu vida es la persona correcta”.

Todas las personas que están y/o pasan por nuestra vida, incluso las más “tóxicas”, lo hacen para hacernos aprender y avanzar en cada situación. En este sentido, todos somos en la vida, a la vez, “maestros” y “alumnos”. Por esta razón, debemos tener una buena predisposición hacia los demás y no desestimar ningún aprendizaje.

SEGUNDA LEY:

“Lo que sucede es la única cosa que podría haber sucedido”.

Todo pasa como tiene que pasar, hasta el mínimo detalle. Nada de lo sucede en nuestra vida podría haber sido de otra manera. El “si hubiera…” no existe y es un error malgastar el tiempo creando situaciones hipotéticas. Lo que pasó fue así porque teníamos que aprender esa lección y seguir adelante.

Aunque nuestra mente y nuestro ego se resistan y no quieran aceptarlo, todas las situaciones son perfectas.

TERCERA LEY:

“Cualquier momento en que algo pasa es el momento correcto”.

Todo sucede en el momento justo, en el momento en que estamos preparados. Ni antes ni después. La impaciencia, la intolerancia y la impulsividad nos limitan y nos impiden ver la perfección de los acontecimientos.

CUARTA LEY:

“Cuando algo termina, termina”.

La vida se compone de ciclos y hay que aceptar este proceso. Tenemos que soltar lo que ya no nos sirve y abrir nuestra mente al cambio para poder darle la bienvenida a lo nuevo. No podemos avanzar en nuestro camino mirando continuamente para atrás.

Si algo terminó, da por sentado que fue por nuestro bien y para nuestra evolución. Hay que dejar ir y, habiéndonos enriquecido con la experiencia, seguir avanzando.

En la infinitud de la vida, todo está como debe estar, según su curso y su orden. Todo tiene sentido y un propósito y, aunque no entendamos lo que nos está pasando, en algún momento tendrá una explicación. No hay errores. No hay descuidos. Todo se halla minuciosamente planificado.


miércoles, 2 de octubre de 2024

Eres responsable de tu felicidad


Adaptación de la historia que circula en Internet y que, al parecer, ocurrió en un seminario para parejas llevado a cabo en la Universidad de Fresno en California.

Durante un seminario para matrimonios, uno de los conferenciantes le preguntó a una mujer:

– ¿Su marido la hace feliz? ¿Realmente feliz?

En ese momento el marido levantó ligeramente el cuello en señal de seguridad porque sabía que su esposa diría que sí, pues ella jamás se había quejado durante su matrimonio. Sin embargo, la mujer respondió con un “no” rotundo:

– No, no me hace feliz.

El marido se quedó desconcertado, pero ella continuó:

–Mi marido nunca me hizo ni me hace feliz… ¡Yo soy feliz! El que yo sea feliz o no, no depende de él, sino de mí. Yo soy la única persona de la que depende mi felicidad. Soy yo la que determino ser feliz en cada situación y en cada momento de mi vida. Si mi felicidad dependiera de alguna persona, cosa o circunstancia, estaría en serios problemas.

Muchas personas dicen: no puedo ser feliz porque estoy enfermo, porque no tengo dinero, porque mi empleo es mediocre, porque hace mucho calor o mucho frío, porque alguien me insultó, porque alguien me dejó de amar, porque no supe valorarme, porque mi marido no es como yo esperaba, porque mis hijos…, porque mis amigos... y, así, la lista podría ser interminable.

En esta vida todo cambia constantemente y, a pesar de todo, yo tengo que decidir ser feliz.

Amo la vida que tengo, pero no porque mi vida sea más fácil que la de los demás, sino porque yo decidí ser feliz y me responsabilizo de mi felicidad.

Yo soy feliz por mí misma. A las demás cosas, personas, momentos o situaciones yo las llamo “experiencias” que pueden, o no, proporcionarme momentos de alegría o de tristeza. Así, por ejemplo, cuando alguien que amo muere, yo soy una persona feliz en un momento de inevitable tristeza.

Cuando yo quito a mi marido, o a cualquier otra persona, la responsabilidad de mi felicidad, les dejo libres del peso de cargarme en sus hombros y hago su vida mucho más ligera. Por eso, tal vez, he conseguido tener un matrimonio exitoso a lo largo de tantos años.

¡Nunca dejes en las manos de nadie una responsabilidad tan grande como la de asumir y promover tu felicidad!

Sé feliz, incluso cuando haga calor, incluso cuando estés enfermo, incluso cuando no tengas dinero, incluso cuando alguien te haya lastimado, incluso cuando no te amen o no te valoren como es debido.

Seas hombre o mujer. Tengas la edad que tengas, tú eres responsable de tu felicidad.


miércoles, 25 de septiembre de 2024

Morenita y pequeñita como una aceituna

“Morenita y pequeñita
lo mismo que una aceituna. [...]
[...] Morena de luz de luna,
desde el olivar del cielo,
que en ramón de astros encierra,
cayó una aceituna al suelo,
rodó y se paró en la sierra,
morenita y pequeñita,
una aceituna bendita”.

Jose María Gallo Moya. (Letra de la canción “Morenita y pequeñita” la más popular cantada en las romerías y fiestas relacionadas con la Virgen de la Cabeza).
Virgen de la Cabeza. Iglesia de Nuestra Señora de la Merced. Jaén.

La hermandad de la Virgen de la Cabeza de Jaén capital, cofradía filial de la de Andújar (Jaén), se fundó en 1624. Este año celebra su cuatrocientos aniversario.

La Virgen de la Cabeza, conocida como la “Morenita” por su piel oscura, es la patrona de la diócesis de Jaén. Quizás, el origen de este tipo de imágenes esté en la adopción, por parte del culto popular cristiano en sus primeros siglos, de elementos iconográficos y atributos de antiguas deidades femeninas de la fertilidad.

Su famosa romería, la más antigua de España y una de las más multitudinarias, se celebra el último domingo de abril y se desarrolla en su santuario, en el cerro del Cabezo, en pleno corazón de Sierra Morena, donde la Virgen, en 1227, se apareció a Juan Alonso Rivas, un pastor de Colomera que apacentaba allí su ganado.

Después de la aparición de la Virgen, se fundó en Andújar la primera cofradía encargada de rendirle culto. Es, por tanto, la cofradía matriz de las numerosas filiales (en la actualidad hay unas setenta) que, a lo largo de los siglos, se han organizado y difundido la devoción a La Virgen de La Cabeza. Ya, en 1617, Miguel de Cervantes inmortalizó esta romería en su obra “Los trabajos de Persiles y Sigismunda”. La hermandad de Jaén capital, fundada en 1624, es una de las cofradías filiales más antiguas (ocupa el noveno puesto).

El pasado sábado 21 de septiembre, la Virgen de la Cabeza, con sede canónica en la parroquia de Nuestra Señora de la Merced de Jaén capital, salió en una procesión extraordinaria para conmemorar el cuatrocientos aniversario de la fundación de la cofradía filial y fue llevada a la catedral donde se celebró, en su honor, una misa de acción de gracias. En el camino hacia la catedral estuvo acompañada por el Coro de Campanilleros “Hermanos de la Aurora”, de la localidad de Priego de Córdoba. Tras la misa, procesionó por las calles de Jaén acompañada por los sones de la banda de música “Pedro Morales” de Lopera. En todos los actos participaron la cofradía matriz de Andújar y otras cofradías filiales.

Y allá que me fui a encontrarme con María Santísima de la Cabeza, la Reina de Sierra Morena... Y disfruté, por unos momentos, del brutal, pero maravilloso choque que se produjo en mi mente entre un mundo abocado al dominio de la IA y la ancestral imagen de una Virgen morena que, vestida con saya blanca y manto color turquesa con bordados en oro y adornada con un juego de coronas y rostrillo, procesionaba a costal, acompañada por un coro de campanilleros que entonaban antiguos cánticos populares, por las recoletas y empedradas calles del barrio de La Merced. El perfume de los nardos que enmarcaban el paso, mezclado con el olor a incienso, embriagaba los sentidos y, por si todo esto no fuera bastante, un joven, para aliviar la sed de los costaleros, portaba un botijo de barro con agua y una jarrilla de lata por si alguno, tal vez, no era capaz de beber “a chorro”. Muy higiénico no me pareció el procedimiento, pero, para entonces, yo había retrocedido muchos años en el tiempo... Toda una experiencia.

Os dejo un breve vídeo en el que podéis ver la procesión, escuchar los cánticos de los auroros y, cómo no, ver al joven “aguador”.

 


miércoles, 18 de septiembre de 2024

La roca


Fuente: Este cuento, al parecer de autor desconocido, está incluido en el libro “El mensaje de Dios” de Enrique Villarreal Aguilar.

Un hombre dormía en su cabaña cuando, de repente, una luz iluminó la habitación y apareció Dios.

El Señor le dijo que tenía un trabajo para él y le señaló una enorme roca que se encontraba frente a la cabaña. Le explicó que debía empujar la roca con todas sus fuerzas.

El hombre hizo lo que el Señor le pidió. Día tras día, durante muchos años y desde que salía el sol hasta el ocaso, el hombre empujaba la fría roca con todas sus fuerzas, pero ésta no se movía.

Todas las noches el hombre regresaba a su cabaña muy cansado y sintiendo que todos sus esfuerzos eran en vano. Como el hombre empezó a sentirse frustrado, Satanás decidió entrar en el juego haciendo surgir en su mente estos pensamientos: “Has estado empujando esa roca por mucho tiempo y no se ha movido”.

Al hombre le dio la impresión de que la tarea que le había sido encomendada era imposible de realizar y que él era un fracaso. Estos pensamientos aumentaron su sentimiento de frustración y desilusión.

Satanás le dijo:

—¿Para qué esforzarte todo el día en esta tarea imposible? Haz solo un mínimo esfuerzo y será suficiente.

El hombre se decidió a ponerlo en práctica, pero, antes, decidió elevar una oración al Señor y confesarle sus sentimientos:

— Señor, he trabajado duro por mucho tiempo a tu servicio. He empleado toda mi fuerza para conseguir lo que me pediste, pero, aun así, no he podido mover la roca ni un solo milímetro. ¿Qué pasa? ¿Por qué he fracasado?

El Señor le respondió con compasión:

—Mi querido amigo, cuando te pedí que me sirvieras y tú aceptaste, te dije que tu tarea era empujar la roca con todas tus fuerzas y así lo has hecho. Nunca dije que esperaba que la movieras. Tu tarea era empujarla. Ahora vienes a mí, abatido, a decirme que has fracasado, pero ¿has fracasado realmente? Mírate ahora. Tus brazos son fuertes y musculosos, tu espalda es fuerte y está bronceada, tus manos tienen callosidades por la constante presión, tus piernas se han vuelto firmes. A pesar de la adversidad, has crecido mucho y tus habilidades ahora son mayores que antes. Cierto, no has movido la roca, pero tu misión era ser obediente y empujar para ejercitar tu fe en mí. Eso, tú lo has conseguido. Ahora, querido amigo, yo moveré la roca.

En muchas ocasiones, nos enfrentamos a situaciones difíciles y problemas en la vida que parecen carecer de lógica. En esos momentos nos llenamos de dudas, nos desanimamos y creemos que nuestros esfuerzos son en vano. Sin embargo, debemos confiar en que Dios tiene un plan para nosotros. Entreguémosle nuestros pensamientos y preocupaciones. Al perseverar y mantenernos firmes en nuestra fe, experimentaremos fortaleza y crecimiento espiritual. Hagamos lo que debemos. No se nos pide más. El Padre hará lo restante.


miércoles, 11 de septiembre de 2024

El camaleón


Fuente: “Cincuenta cuentos para meditar y regalar” de Ramiro A. Calle.

Dos hombres comenzaron a discutir acaloradamente y estuvieron a punto de llegar a las manos, todo porque cada uno de ellos insistía en haber visto de un color diferente a un camaleón que yacía en una palmera.

—Te digo que es marrón —aseveró uno de los hombres.

—Pues yo te digo que es verde —replicó el otro.

Y así, comenzaron a soliviantarse.

—Es marrón, ¿o es que no tienes ojos para verlo?

—Tú sí que pareces estar ciego. Es verde.

Acertó a pasar por allí un lugareño y uno de los discutidores le preguntó:

—¿Acaso no es marrón este camaleón?

—Es marrón —repuso el lugareño.

—Pero ¿no es verde? —protestó el otro hombre.

—Es verde —acordó el aldeano.

Los dos hombres que estaban a punto de golpearse, creyendo que el lugareño se burlaba de ellos, se dirigieron a él hoscamente y le preguntaron:

—¿Nos tomas el pelo?

—En absoluto, amigos míos. Cada uno de vosotros ha visto un aspecto del camaleón y por tanto ambos tenéis relativa razón. Yo he visto todos los aspectos del animalillo, porque vivo al lado de la palmera en la que habita y he podido observarle durante semanas y meses.

Una cosa es la Realidad y otra la “realidad” de cada uno; una la Verdad y otra es aspecto de la “verdad” que cada persona capta.

No es fácil mirar más allá del ego y del apego a las propias ideas y a los estrechos puntos de vista. Al aferrarnos a nuestras ideas o a nuestra visión particular, estrechamos el campo de conciencia y detenemos el proceso de aprendizaje. Hay que abrirse mental y emocionalmente.

Sabiduría es evitar aferrarse a las ideas y ampliar al máximo la visión, sabiendo observar, sin prejuicios, desde todos los ángulos posibles.